6 feb. 2015

Chancletazo

 
 
 
Pocas personas merecen un reconocimiento verdadero de aquellos que han conocido su trayectoria, incluyendo aciertos y errores. Desde muy chamo, cuando leía los periódicos recuerdo los inconfundibles trazos del maestro Zapata. Y aunque no entendía como un diario podía publicar semejantes "garabatos sin sentido" y hasta pagarle a alguien por eso, siempre me llamaban la atención lo cual es testimonio indiscutible de la calidad de su trabajo. No solamente se trata de dibujar bonito sino de expresar consistentemente un mensaje con ingenio, humor y sutileza. Con envidia digo que esas si son las verdaderas caricaturas, y aunque ya no está físicamente, este señor si dejó un verdadero legado para la construcción en positivo de una sociedad y el engrandecimiento de un país.